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Cómo conseguir placas verdes de la DGT en 2026 paso a paso

Comprar un vehículo en el extranjero e introducirlo en España implica atravesar un proceso administrativo que no siempre resulta inmediato. Mientras se tramita la matriculación definitiva, el coche necesita poder circular de forma legal. Para eso existe un recurso específico: las placas verdes de la DGT. Se trata de una matrícula temporal que permite mover el vehículo por territorio español durante un periodo limitado, cubriendo el tiempo necesario para completar todos los trámites. Si estás en esta situación, conviene entender bien cómo funciona este sistema antes de iniciar cualquier gestión. 

Las placas verdes DGT no son una solución excepcional ni burocráticamente compleja. Son un trámite reglado, previsto específicamente para situaciones en las que el vehículo todavía no tiene matrícula española pero necesita circular. Conocer su funcionamiento con detalle puede ahorrarte tiempo, evitarte sanciones y facilitar enormemente la gestión del vehículo importado.

Qué son las placas verdes y en qué casos se utilizan

Las placas verdes de la DGT son una matrícula provisional de carácter temporal, identificadas por su color verde característico, que autoriza a circular a un vehículo durante un máximo de 60 días naturales. Su finalidad es cubrir el periodo que transcurre entre la adquisición del vehículo y la obtención de su matrícula definitiva española.

El caso más habitual es el del vehículo importado desde otro país, tanto de dentro como de fuera de la Unión Europea. Cuando alguien compra un coche en Alemania, Francia, Estados Unidos o cualquier otro territorio y lo trae a España, ese vehículo no tiene matrícula española. Para poder desplazarlo, llevarlo a la ITV, realizar comprobaciones técnicas o simplemente trasladarlo hasta su destino definitivo, se necesita una autorización de circulación temporal. Ahí entran en juego las placas verdes.

También pueden ser necesarias en otros supuestos: cuando falta algún documento indispensable para completar la matriculación definitiva y el proceso queda temporalmente en suspenso, o cuando el vehículo necesita desplazarse a una estación de ITV antes de que el expediente esté cerrado. En todos estos casos, las placas verdes actúan como un puente legal que permite que el vehículo circule sin infringir la normativa de tráfico.

Es importante subrayar que las placas verdes no son una matrícula definitiva ni un sustituto de ella. Son estrictamente temporales y están vinculadas a un proceso de matriculación en curso. Circular con ellas fuera del periodo de validez, o sin haber iniciado el expediente correspondiente, constituye una infracción grave.

Documentación necesaria y proceso de solicitud

Para solicitar las placas verdes ante la DGT es necesario reunir una documentación básica que acredite tanto la identidad del titular como la situación administrativa del vehículo. Aunque los requisitos concretos pueden variar según el origen del vehículo y las circunstancias del trámite, existe un núcleo documental que se exige de forma habitual en todos los casos.

El solicitante debe presentar su documento de identidad en vigor, ya sea el DNI si es residente en España o el pasaporte y NIE en el caso de ciudadanos extranjeros. Respecto al vehículo, se requiere la documentación que lo identifique: el permiso de circulación extranjero si existe, o en su defecto la ficha técnica del vehículo o cualquier otro documento equivalente que permita verificar sus características técnicas.

Además de la documentación identificativa, es imprescindible acreditar que el vehículo cuenta con seguro obligatorio en vigor. No es posible obtener ni hacer uso de las placas verdes sin cobertura aseguradora, ya que el vehículo va a circular por la vía pública. El justificante de pago de la tasa correspondiente de la DGT también debe aportarse en el momento de la solicitud. En determinados casos, puede solicitarse documentación que acredite que el expediente de matriculación definitiva está efectivamente en curso.

El trámite puede presentarse en la Jefatura Provincial de Tráfico correspondiente al domicilio del titular o, en algunos casos, a través de representante debidamente autorizado. Una vez verificada la documentación y abonada la tasa, la DGT expide la autorización temporal y las placas físicas, que deben colocarse en el vehículo antes de comenzar a circular.

El plazo de validez de 60 días comienza a contar desde la fecha de expedición de las placas. Si al término de ese plazo la matriculación definitiva no se ha completado, existe la posibilidad de solicitar una prórroga, aunque esta no está garantizada y depende de la justificación que se aporte.

Relación entre las placas verdes y la matriculación definitiva

Las placas verdes no son un fin en sí mismas, sino una solución temporal dentro de un proceso más amplio: la matriculación definitiva del vehículo en España. Para entender correctamente su utilidad, conviene tener clara la relación que existe entre ambas fases.

La matriculación definitiva de un vehículo importado requiere pasar por varios filtros. En primer lugar, el vehículo debe superar la Inspección Técnica de Vehículos (ITV), que verifica que cumple con los requisitos técnicos y de seguridad exigidos en España. En segundo lugar, debe liquidarse el Impuesto de Matriculación cuando corresponda, que depende del tipo de vehículo, su valor y sus emisiones. Y en tercer lugar, hay que completar el expediente documental ante la DGT, que incluye la obtención del permiso de circulación español y la ficha técnica adaptada a la normativa nacional.

En este contexto, las placas verdes permiten que el vehículo se mueva durante todo ese proceso sin que el propietario tenga que esperar estático a que cada trámite concluya. Gracias a ellas, es posible desplazar el coche hasta el taller para adaptaciones técnicas necesarias, llevarlo a la ITV sin que suponga una infracción, o simplemente utilizarlo de forma limitada mientras los plazos administrativos se resuelven.

Una vez completada la matriculación definitiva, el propietario recibe el permiso de circulación español y las placas definitivas. En ese momento, las placas verdes dejan de tener validez y deben retirarse del vehículo. Seguir circulando con ellas una vez asignada la matrícula definitiva sería una irregularidad, aunque en la práctica los plazos suelen resolverse de forma coordinada.

En resumen, las placas verdes son una herramienta legal, bien regulada y de uso común en situaciones de importación de vehículos. Conocer su funcionamiento, la documentación que requieren y los plazos que implican permite gestionar la incorporación de un vehículo extranjero al parque automovilístico español de forma ordenada, sin sobresaltos y sin riesgo de circular en una situación irregular.